Veracruz, la podredumbre: Andares Políticos, por Benjamín Torres Uballe

22 - marzo - 2017 | 10:49 am

benjamin2015Andares Políticos

Veracruz, la podredumbre

Benjamín Torres Uballe

Una expresión superlativa de cinismo y frivolidad la regaló en 2014 Javier Duarte de Ochoa, siendo gobernador de Veracruz. Cuestionado por los reporteros sobre el tema de la inseguridad, afirmó: “Antes se hablaba de balaceras y asesinatos, de participación de la delincuencia organizada, y hoy hablamos de robos a negocios, de que se robaron un Frutsi y dos Pingüinos en el Oxxo”.

De ese tamaño eran el descaro y la anomalía cerebral del canterano priista, que en muy breve tiempo se reveló como lo que es: un auténtico delincuente. Hoy, con Duarte sospechosamente prófugo, en la entidad siguen descubriéndose fosas clandestinas, exhumando cadáveres y restos humanos prácticamente por toda esa región. La estupidez o complicidad del mandatario emanado del PRI le “impedía” darse cuenta de la brutal ola de violencia que desde entonces imperaba.

Es aterrador lo que sucede en el estado jarocho. Las evidencias lo exhiben como una megafosa, donde basta rascar un poco la tierra para que aparezcan los macabros testimonios de la incontenible y demencial inseguridad que tiene aterrorizada y sometida a la sociedad veracruzana.

Actualmente, parece rutinario encontrar casi 300 cadáveres en el sitio conocido ya como La Alberca, en Colinas de Santa Fe, o descubrir otros lugares en el municipio de Alvarado, con 47 cráneos y más restos humanos. La barbarie no se consumó en un día. El gobierno, en sus tres niveles, ha sido omiso, negligente e incapaz en esta tragedia nacional. Muchos organismos civiles, locales y del extranjero alertaron en muchas ocasiones lo que estaba sucediendo en Veracruz. El gobierno federal prefirió no destapar la cloaca y mantuvo en la gubernatura a Duarte de Ochoa. Las desapariciones y los ríos de sangre continuaron; incluso, todo muestra que han ido al alza.

Pero la violencia originada por los diversos grupos criminales no se limita a ellos mismos. Los comunicadores se han convertido en víctimas recurrentes. Ricardo Monluí Cabrera es el caso más reciente. El periodista, quien era director del diario El Político de Xalapa, El Político de Córdoba y del portal elpolitico.com.mx, que además presidía la Asociación de Periodistas y Reporteros Gráficos de Córdoba, fue ejecutado frente a su familia el pasado domingo.

Veracruz es, sin duda, el estado de la república más peligroso para ejercer el periodismo. Así lo confirma también la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), pues asegura que en esa entidad se produce el mayor número de homicidios de periodistas registrados en México.

Según datos de la propia CNDH, con la muerte de Ricardo Monluí Cabrera, van 122 homicidios de periodistas en el país desde el año 2000, de los cuales 20 se han registrado en Veracruz, “por lo que esa entidad federativa continúa siendo las más peligrosa para ejercer el periodismo en nuestro país”, ratificó la Comisión en un comunicado este 19 de marzo.

La administración peñista ha manifestado el deseo de que las buenas noticias de su administración se divulguen y tiene razón, debe hacerse. Sin embargo, infaustas noticias como las surgidas en Veracruz acaparan los reflectores mediáticos y la atención de la comunidad internacional por la saña, la cantidad y la frecuencia de los crímenes que dan lugar a éstas. Y siendo condescendientes, las preguntas serían: ¿hay algo bueno que celebrar en Veracruz? ¿El gobierno ha hecho lo necesario para frenar y combatir el infierno provocado por el crimen organizado?

Veracruz padece, de facto, un estado de sitio impuesto por las bandas criminales que realizan actividades de narcotráfico, secuestro, cobro de piso, extorsiones, robo de autos y cientos de ejecuciones e inhumaciones clandestinas. Mientras la anarquía sepultó desde hace años el estado de derecho, una guerra política se desarrolla entre el nuevo gobernador, Miguel Ángel Yunes Linares, del PAN, y las huestes del PRI. El resultado es que la bella entidad se ve afectada por esa disputa entre ambos partidos, a los cuales no importa la ciudadanía, sino exclusivamente sus lucrativos intereses. Por ello es que sigue impune Javier Duarte y a Fidel Herrera se le consiente.

Resulta imperativo señalar que, por todo el evidente entorno de violencia, caos y desgobierno, el estado de Veracruz se encuentra convulso y sumergido hasta el cuello en la podredumbre generada y tolerada por los diversos gobiernos priistas. Es más, en las increíbles paradojas que tiene este país, es un ex priista —ahora enrolado en la bandera panista— quien gobierna y debe poner en orden el tiradero de la saqueada entidad. Misión que se antoja difícil de llevar a cabo en dos años.

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Derroche en la democracia electoral: Andares Políticos, por Benjamín Torres Uballe

16 - marzo - 2017 | 9:26 am

BENJAMIN2015Andares Políticos

Derroche en la democracia electoral

Benjamín Torres Uballe

Perdida entre la avalancha de información —frívola, mucha de ésta—, los medios impresos, electrónicos y digitales prácticamente ignoraron la semana pasada un dato valioso que dio a conocer Integralia, la consultora dirigida por Luis Carlos Ugalde: el costo de la democracia electoral para 2017 asciende nada menos que a la exorbitante cifra de 29 mil 525 millones de pesos.

La cantidad es, en principio, no sólo una ofensa para los 55 millones de pobres que han generado los gobiernos desde hace décadas, sino una inmoralidad absoluta. No existe argumento alguno para justificar los vastos recursos públicos destinados a los nueve partidos políticos —que por sí mismo es ya una aberración— y a los organismos encargados de los procesos electorales y su vigilancia.

Es evidente la fragilidad democrática mexicana que, además, dista mucho de consolidarse. El camino para lograrlo está lleno de peligros a causa de múltiples factores. Todo indica que el más pernicioso es precisamente la facilidad con la que reciben dinero público los implicados en el lucrativo negocio que significa la “democracia electoral”, como la define atinadamente Integralia.

Por eso abundan los partidos políticos, porque constituyen la mejor manera de vivir a expensas de los impuestos aportados por los mexicanos; mediante estos, se obtienen envidiables prerrogativas, se hacen jugosos negocios, se practica el nepotismo,  se pueden ofrecer los servicios de apoyo al mejor postor y se puede negociar favorablemente con el gobierno en turno.

Así de perversas son las leyes en la materia que permiten tales abusos. Leyes que, por cierto, han diseñado y aprobado quienes de una u otra manera mandan en los partidos políticos y que hoy se benefician de ese entramado impulsado por la nomenclatura desde los círculos más altos del poder y avalado por el servil Poder Legislativo. Todo en esta materia lo han colocado a su favor.

Un ejemplo del uso y abuso para mantener la dichosa democracia electoral son los 4 mil 028 millones de pesos que totaliza el costo presupuestario de las elecciones que se llevarán a cabo el próximo 4 de junio en los estados de México, Coahuila, Nayarit y Veracruz, donde deben renovarse 3 gubernaturas, 2 congresos locales (55 diputaciones) y 270 ayuntamientos.

De esa millonada, ¿qué creen?, el 58.8% corresponde al gasto operativo de los organismos públicos locales electorales (OPLE); 34.3% al financiamiento público a partidos con registro estatal, y 6.9% al presupuesto de los tribunales electorales locales. Es decir, se gasta en algo cuya aportación es, además de exigua, cuestionable. No está comprobado que a mayor despilfarro — pues no se puede llamar de otra manera—, so pretexto de la llamada democracia electoral, ésta mejore substancialmente. No son los ciudadanos los que se benefician, sino los vivales de siempre.

Y la epidemia de constituir partidos políticos a diestra y siniestra, lejos de acotarse, se extiende como plaga. En las elecciones de este año participarán los 9 institutos políticos con registro a nivel nacional, pero se sumarán 8 locales, ¡imagínense!, 17 partidos compitiendo y demandando dinero para ello. Por supuesto que los fondos provienen de los impuestos pagados por los mexicanos, que van a una causa inútil repudiada por no pocos ciudadanos.

Todavía la inconformidad social se exacerba cuando es del conocimiento general la opacidad y el modo con que se manejan y dilapidan los recursos asignados a partidos y organismos electorales. Sólo hay que ver, entre otras muchas cosas, los elevados e injustificados sueldos de consejeros y funcionarios del INE —empezando por su presidente— y los de los magistrados del TEPJF.

Sin duda que el vergonzoso monto destinado al mantenimiento de la referida democracia electoral es, por ahora, cuasi ocioso, considerando su ineficacia, puesto que no redunda en el bienestar de los mexicanos a través de una mejor democracia. Es necesario que las partidas monetarias dedicadas a mantener a tanto parásito que vive a expensas del erario bajo la bandera de la democracia electoral sean asignadas a otros rubros de valía como la educación, investigación, ciencia y tecnología, salud, y procuración e impartición de justicia.

Insistir obcecadamente en privilegiar a los lesivos partidos políticos y al obeso sistema electoral en su conjunto es un despropósito gigante que abona al mal “humor social”. México tiene prioridades urgentes con la población, sí, con ésa donde uno de cada dos habitantes está en la pobreza, según estadísticas del Coneval. Por esto, es condenable obsequiar recursos que literalmente se “chupan” sin pudor alguno los entes referidos.

El nivel de frustración y hartazgo en la sociedad está a niveles que se pueden desbordar en cualquier momento. El gobierno debe entenderlo así y corregir políticas erróneas que afectan a la ciudadanía y sólo benefician de facto a los grupos políticos —sin excepción— y a la élite gubernamental. Sobre todo si a pillos como Javier Duarte se le permite saquear un estado y, además, dejar que se escape. Ahí radica la incoherencia entre lo que se pregona oficialmente y la realidad cotidiana, como ya lo dijimos, del uso y abuso de los recursos públicos, máxime cuando esto se disfraza con la pretendida “democracia electoral”.

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Mujeres, la grandeza de México: Andares Políticos, por Benjamín Torres Uballe

8 - marzo - 2017 | 9:36 am

BENJAMIN2015Andares Políticos

Mujeres, la grandeza de México

Benjamín Torres Uballe

A Guille, Amaranta, Ange, Norma, Pao, Lili y Natota

Hoy, el mundo celebra el Día Internacional de la Mujer. Una conmemoración de oropel. Su utilidad se reduce a las mismas declaraciones y promesas inútiles y demagogas de los dirigentes de organismos mundiales y de los gobiernos en muchos países; compromisos que muy pronto quedan olvidados. La fecha sirve únicamente para la foto y procurarse notoriedad en los medios.

La barbarie contra las mujeres poco ha cambiado a lo largo de la historia. En pleno siglo XXI la grosera y cada vez más profunda brecha entre ambos sexos continúa aumentando en la mayoría de las sociedades. En alto número de casos, las féminas son discriminadas y menospreciadas en las familias, las escuelas, el matrimonio, el trabajo o el entorno, y son victimizadas por el simple —pero privilegiado— hecho de ser mujeres. Así es la aberración humana en este tema.

Incluso, en los tiempos modernos, se ha exacerbado el odio por la sola naturaleza de ser mujer. Ahí están los feminicidios, hechos deleznables que avergüenzan y aterrorizan al mundo, además de que exhiben, al mismo tiempo, las conductas retrógradas y estúpidas de individuos cuya salud mental habría que analizar. El ejemplo más reciente de esto lo dio lastimosamente el eurodiputado polaco Janusz Korwin-Mikke, quien aseguró: “Por supuesto que las mujeres deben ganar menos que los hombres porque son más débiles, más pequeñas, menos inteligentes”.

El descerebrado legislador es una muestra de cómo piensan aún ciertos barbajanes machistas. No obstante, esos patanes, de abyecto pensamiento, son también vulgares embusteros. Las mujeres están muy distantes de ser débiles, pequeñas y menos inteligentes. Por el contrario, poseen una fortaleza envidiable, en ellas radica la grandeza como una de sus principales virtudes. Quien lo dude sólo tiene que mirar al seno de su propia familia. Afirmar de manera burda que tienen menos inteligencia es una falacia ruin. La civilización y el progreso se han logrado por hombres y mujeres.

Actualmente, el mal llamado sexo femenino se ha incorporado de forma exitosa a prácticamente  todas las actividades y disciplinas, consideradas otrora exclusivas de los hombres. El camino para ellas ha sido arduo, intrincado y lleno de obstáculos. Nadie les ha regalado absolutamente nada, lo han logrado a base de trabajo, de tenacidad, de no cejar en sus legítimos propósitos para desarrollarse profesional y socialmente en un ámbito donde priva el machismo y las trabas.

Pero no existen dificultades que las damas no sean capaces de salvar. Lo mismo son galardonadas en las ciencias o en las artes, que las vemos pilotar un gigantesco Boeing 787, o viajar al espacio, conducir un taxi, vestir el uniforme de policía o de bombero, integrar los Congresos en no pocas naciones, presidir gobiernos, diseñar y construir enormes rascacielos, dirigir grandes empresas. También están informándonos en los distintos medios de comunicación, incluso, desde el modesto pero valioso trabajo en una fábrica, oficina y sucursal bancaria. Pero el más valioso, el indispensable, es el que realizan cotidianamente en los hogares, con las familias. ¿Dónde está lo frágil, lo pequeño?

México, por su parte, es uno de los países con mayores deudas ancestrales hacia las mujeres. El avance para saldarla es a cuentagotas, en el papel existen supuestos logros para garantizar la seguridad física y desarrollo de las mexicanas, pero ahí se ha quedado; en la realidad ello es letra muerta. Como muertas son las miles de mujeres a las que en la república mexicana se les ha quitado la vida ante el desinterés y la negligencia de los tres órdenes de gobierno. Es un grave y vergonzoso problema nacional que las autoridades han sido incapaces de reconocer plenamente y mucho menos de solucionar. Se han concretado a declarar alertas de género, como si ello fuese a solucionar la tragedia per se. En el Estado de México existe la mencionada declaratoria para 11 municipios y no se han logrado frenar las brutales agresiones. Pura e inútil burocracia.

Seguramente las instancias oficiales se volcarán con las consabidas felicitaciones. Abundarán las infaltables fotos de los funcionarios —de todos los niveles—, abrazando a las “ejemplares mujeres”, al orgullo de México, dirán las huecas palabras de todos los miembros del Gabinete, mientras permiten que esas mujeres, a quienes durante todo el año ignoran, se tomen con ellos la “selfie”.

Un inextricable camino es el que aún deben recorrer las compatriotas en aras de un mejor nivel de vida y desarrollo en este México donde lo que sobra es machismo, discriminación, acoso y violencia. A ello deberán sobreponerse igual que lo han hecho desde hace siglos, pues es evidente que la cacareada igualdad de género en la iniciativa privada es exigua, aunado a que una mujer gana menos por el mismo trabajo realizado por un hombre mientras que en el sector público es a regañadientes y sólo de membrete en el mejor de los casos.

Desde aquí enviamos una felicitación sincera a las mujeres que con el trabajo diario desde sus trincheras —cualquiera que sea— equilibran y desarrollan decididamente la parte positiva de este México nuestro, donde no todo son políticos, delincuentes, vividores, o ex gobernadores ladrones prófugos. La gran mayoría es gente bien nacida, entre ella, nuestras mujeres… afortunadamente.

@BTU15

Los frentes del Presidente: Andares Políticos, por Benjamín Torres Uballe

1 - marzo - 2017 | 8:25 am

BENJAMIN2015Andares Políticos

Los frentes del Presidente

Benjamín Torres Uballe

Faltan 21 meses para que concluya la administración peñista. El Presidente de México es agobiado por un prematuro desgaste político, que se refleja en la baja aprobación a su labor por parte de la sociedad. Diversos frentes se abrieron en contra del inquilino de Los Pinos. El que más erosionó la credibilidad del mandatario fue el de la Casa Blanca y le siguió el llamado caso Iguala. Ambos lo persiguen hasta hoy y se convirtieron en un pesado lastre del que no supo librarse.

Luego vino el triunfo de Donald Trump y aumentaron los problemas para el mexiquense —y para el país—. Esto ya no cabe en la categoría de “frente”, sino, por sus dimensiones extraordinarias, bien puede ser considerado un auténtico boquete en la línea de flotación del barco que comanda  Enrique Peña Nieto. El “dictadorzuelo” que gobierna a la unión americana se convirtió en la peor pesadilla del Ejecutivo federal. La cancelación de inversiones y la indiscriminada deportación de connacionales no tardaron en llegar. Las amenazas funcionaron.

El terrorismo del “peliteñido” tiene en la zozobra al equipo presidencial. Que si abandona el TLC, que si va contra las cuantiosas remesas que envían nuestros paisanos, que si aplica un impuesto a las exportaciones mexicanas, incluso, en el colmo de su evidente senilidad, ya quedó manifiesta su locura de enviar tropas norteamericanas. Sí, la preocupación no es en modo alguno menor.

A lo anterior, hay que sumar otros frentes domésticos que traen de cabeza a Peña Nieto y compañía. Uno de ellos es el delicado asunto de los gasolinazos, cuyo desaseado manejo tuvo alto costo, con fuego puro que está latente, y puede terminar de incendiar el ya de por sí profundo descontento social. Parece que hoy han logrado atenuar el disgusto de la población en este tema, sin embargo, no se descarta que lo estén realizando de manera artificial para apaciguar los enardecidos ánimos. La impericia política del gabinete dio la excusa perfecta para el caos que vimos luego de aplicarse el alza a los precios de las gasolinas.

También está presente en la lista de los frentes abiertos del Presidente el aumento indiscriminado de la deuda pública. “Cuando Enrique Peña Nieto asumió la Presidencia de México, a finales de 2012, el saldo de la deuda bruta del sector público federal llegaba a 33.9 % del PIB; al finalizar el año 2016 este monto ha aumentado poco más de 15 puntos porcentuales para ubicarse en 49.1% del PIB”, señala el Centro de Estudios Espinosa Yglesias en su análisis “Crecimiento Económico y Empleo en México durante 4 Trimestre 2016, y Análisis de la Deuda del Gobierno Federal”.

Desde luego que éste es un asunto candente por las serias consecuencias que podrían derivar de ello. Tan delicado resulta que ya diversas calificadoras internacionales han alertado sobre el endeudamiento del gobierno y la posible reducción de la calificación crediticia a México. La situación se agrava porque buena parte del dinero prestado no se destina a infraestructura, sino a gasto corriente que nada positivo aporta al desarrollo del país ni al beneficio de la sociedad.

Claro que no se puede obviar el infierno de la inseguridad que cotidianamente azota a la república mexicana. El crimen organizado y el “desorganizado” están muy lejos de ser controlados por las autoridades, que se ven superadas por la“plata o el plomo”. La corrupción es parte de ese pandemónium. La suma de corruptelas e ineficacia redunda en caudalosos ríos de sangre.

Pero, por sobre todos los perniciosos “frentes” con los cuales debe “lidiar” el gobierno federal y su jefe máximo, destaca el de la falta de credibilidad. Actualmente son escasos los ciudadanos que ilusamente confían y aprueban el trabajo del huésped de Los Pinos. Y los motivos son muchos y justificados. La tolerancia —por decirlo de manera suave— que el priista número uno y su partido han tenido para pillos como Javier Duarte, Roberto Borge, César Duarte  y Tomás Yarrington, entre otros canteranos del PRI, sólo exhibe ante la opinión pública una condenable e inmoral protección que en nadie pasa desapercibida. Por eso el “mal humor social”, por eso nadie aplaude, por eso se privilegian las malas  noticias sobre las exiguas buenas nuevas. La impunidad es una constante.

Resulta sumamente complicado aparentar que el país marcha en el rumbo correcto, que en realidad existe el tan pregonado estado de derecho, cuando los mexicanos nos enteramos cada día del desvío de recursos oficiales —léase saqueo— por gobernadores, dependencias gubernamentales y la alta burocracia. Una muestra es lo que la Auditoría Superior de la Federación concluyó para el Estado de México —la tierra del presidente Peña— gobernado por  Eruviel Ávila Villegas (PRI), en el sentido de que no pudo demostrar el destino de mil 943 millones de pesos provenientes de fondos federales (Reforma 27-02-2017).

Nadie quiere, efectivamente, que a nuestra nación le vaya mal, desearlo es dispararse en el pie, a la mayoría de nosotros nos iría mal, no hay duda. Pero, salvo el tema del hitleriano y deschavetado Trump, el resto de los frentes que aquejan al presidente Peña Nieto y su gabinete han sido originados por ellos mismos. Ya lo dijimos: la “Casa Blanca”, el torpe manejo de los 43 normalistas, el despilfarro gubernamental, Javier y César Duarte, Betito Borge, Tlatlaya, incluso las imposiciones de amigos y familiares en puestos públicos, como Eduardo Medina Mora en la SCJN, Raúl Cervantes Andrade en la PGR y el afán de colocar al servil Virgilio Andrade donde se pueda.

Es hora de cerrar todos esos maliciosos frentes, si es que aún le interesa al señor Presidente, para rescatar algo de credibilidad y evitar que se profundice la debacle del PRI en las elecciones de este año y las presidenciales del 2018. Acciones son las que faltan. Palabras, demagogia y soberbia sobran.

@BTU15

Elecciones en Edomex, nada para nadie: Andares Políticos, por Benjamín Torres Uballe

22 - febrero - 2017 | 7:58 am

BENJAMIN2015Andares Políticos

Elecciones en Edomex, nada para nadie

Benjamín Torres Uballe

Para comprobar la desastrosa gestión de Eruviel Ávila Villegas al frente del Estado de México, sólo basta con mirar lo que sucede en el peligroso municipio de Ecatepec, o los otros 10 municipios donde se declaró la alerta de género por la incontenible ola de feminicidios, ya que el mandatario priista no ha podido con el tema de la inseguridad. Los atracos cotidianos en el transporte público, a casas habitación, comercios y el narcotráfico tienen aterrorizada a la población. Todo ello, entre otras cosas,  dinamitó las ilusiones presidenciales de don Eruviel.

No obstante, es necesario reconocer la habilidad de Ávila Villegas para operar favorablemente en beneficio del PRI, el escenario político previo al proceso electoral que se llevará a cabo en la entidad mexiquense, acción que seguramente ven con suma alegría en el despacho presidencial y, muy probablemente, en el futuro seremos testigos de alguna recompensa por tan eficaz labor.

Cuando ya se especulaba con la cuasi alianza entre PAN y PRD, mediante la cual podía vislumbrarse una derrota del PRI, sucedió una “magia”, de ésas a la que nos tienen acostumbrados los políticos nacionales: no se concretó dicho acuerdo; los pretextos de ambos partidos son muchos. Campanas de júbilo resonaron en la Residencia Oficial de Los Pinos. El camino para retener la gubernatura del estratégico Estado de México fue allanado. “Divide y vencerás”, quedó como anillo al dedo para describir la estrategia usada. Al Revolucionario Institucional le volvió la vida.

Hoy, el panorama del próximo 4 de junio —cuando los mexiquenses elegirán nuevo gobernador— cambió radicalmente para el tricolor. A pesar de la pésima decisión tomada por el priista número uno del país, para imponer a su primo, Alfredo del Mazo Maza, como candidato de “unidad”, no hay duda de que toda la poderosa maquinaria peñista estará apoyando incondicionalmente a su ungido —por cierto, hijo y nieto de ex gobernadores de la entidad—. Sin embargo, ello no garantiza el éxito.

Mas las posibilidades de que el muy influyente grupo de priistas que manda en el Estado de México se haga nuevamente de la gubernatura aumentaron con la llegada de la señora Josefina Vázquez Mota como candidata del PAN. La panista no arriba con las mejores cartas de presentación, luego de haber sido señalada por recibir del gobierno federal 900 millones de pesos para su organización Juntos Podemos, entre el 2015 y 2016. Esto la coloca en una difícil posición de credibilidad respecto a su independencia con la administración de Peña Nieto. Está visto que no se puede servir a dos amos, máxime cuando uno de ellos es proveedor de grandes recursos oficiales.

Por lo que respecta al PRD, sus tribus se han afanado en acabar con el sol azteca y vaya que lo han logrado. Lo que resta del partido competirá en el Estado de México sin la menor oportunidad ya no de triunfar, sino competir decorosamente. Lo que llegó a ser un verdadero partido de izquierda será mera comparsa y, probablemente, será enviada hasta el cuarto lugar por detrás del PRI, PAN y Morena.

La sorpresa, en cuanto al número de votos que podría obtener, ya se anticipa: será Morena, el partido propiedad de Andrés Manuel López Obrador. Beneficiario del pésimo papel y los exiguos niveles de aprobación a la tarea del gobierno encabezado por Enrique Peña Nieto, el Mesías Tropical ha sabido sacar raja de las ineficacias gubernamentales. Su discurso en contra de lo que él llama la “mafia del poder” le ha redituado simpatías que se reflejan en diversas encuestas para ubicarlo como puntero en las preferencias electorales rumbo al 2018. Sin embargo, esto no le alcanzará para que, a través de su candidata, Delfina Gómez Álvarez, pueda hacerse del gobierno en la entidad que hoy controla Eruviel Ávila.

Pero en política no todo está escrito ni existen verdades absolutas. Las sorpresas no deben descartarse, pues muchas cosas pueden ocurrir. La turbulenta era que vive México con la llegada del fascista Donald Trump a la Casa Blanca puede mover, hasta extremos impensables, muchas de las variables actuales en temas tan delicados como lo social, lo económico y, desde luego, lo político. Así que todo es posible. Partiendo de que los votantes descarrilen otra vez al PRI —como sucedió el pasado 5 de junio, hecho que le costó siete gubernaturas— y que el PAN, aun con la señora Vázquez Mota, pudiera convertirse, sin proponérselo, en la primera gobernadora, incluso, no debe dejarse de lado que el voto de castigo pudiera beneficiar a Morena para llevarlo a un triunfo sorprendente. Así están las cosas en la llamada “elección del orgullo”, donde no hay nada para nadie.

Definitivamente, nada está decidido. El peligroso entorno y el hastío de la ciudadanía con los políticos y la clase gobernante en general generan un clima de incertidumbre, en el que nada, insistimos, puede darse por hecho. Habremos de observar en las próximas semanas cómo los contendientes se dan hasta con la cuchara, a menos que ya exista un “acuerdo previo” y sólo deban simular una inexistente competencia. Por lo pronto, el único ganador hasta hoy es Eruviel Ávila.

@BTU15 

Jacinta, Alberta y Teresa vencen al Gobierno: Andares Políticos, por Benjamín Torres Uballe

20 - febrero - 2017 | 8:55 am

BENJAMIN2015Andares Políticos

Jacinta, Alberta y Teresa vencen al Gobierno

Benjamín Torres Uballe

Hablar de la justicia en México es abordar una de las deudas más añejas y grandes del Estado con la sociedad. Sin justicia plena, ningún país puede enarbolar la bandera de la democracia. En todo caso, a lo más que podrá aspirar es al nivel de nación bananera. La historia conoce, de manera vasta, un sinnúmero de casos en todo el mundo, donde la impartición de justicia es mera farsa.

México, tristemente, encaja en esa clasificación. El sistema judicial mexicano no goza de buena fama; por el contrario, y eso toda la población lo sabe, incluso muchos ciudadanos han padecido alguna vez la vergonzosa corrupción, ineficacia, malos tratos y burocratismo que irremediablemente, y de manera oprobiosa, forman parte de dicha estructura.

Desde los policías ministeriales, pasando por el detestable Ministerio Público, hasta jueces, magistrados, y ministros integran —salvo honrosas excepciones— la penosa y profunda cadena de corrupción. La podredumbre —según lo ha evidenciado una larga lista de asuntos judiciales conocidos por la opinión pública— es imposible de ocultar. El caso de la secuestradora francesa Florence Cassez o el del narcotraficante Rafael Caro Quintero son plena muestra de ello.

Y para que no quede duda de lo anterior, está el lamentable tema de las tres mujeres hñähñú:  Jacinta Francisco Marcial, Alberta Alcántara Juan y Teresa González Cornelio, quienes injustamente pasaron más de tres años en prisión, luego de ser acusadas en el 2006 del secuestro de seis “indefensos” agentes de la Procuraduría General de la República (PGR) en un tianguis de Querétaro.

Lo endeble de las “pruebas” con las que fueron incriminadas las mujeres y lo torcido del proceso, junto con las presiones de diversas ONG, finalmente obligaron al gobierno mexicano a excarcelarlas. El Tribunal Federal de Justicia Fiscal y Administrativa (TFJFA) sentenció a la PGR —después de un extenso litigio— a indemnizarlas y ofrecerles una disculpa pública. Como suele pasar en México, la dependencia dio largas para acatar el fallo. Finalmente, la procuraduría a cargo de Raúl Cervantes Andrade —uno de los primos consentidos del sexenio— anunció el pasado martes —el Día del Amor y la Amistad— que cumplirá la orden y llevará a cabo el acto de reconocimiento de inocencia y disculpa pública para Jacinta, Alberta y Teresa.

El reconocimiento se realizará el próximo martes 21 de febrero, a las 12:30 horas, en el Museo Nacional de Antropología e Historia, en la Ciudad de México, “para reivindicar la identidad de las mujeres indígenas”, señaló la Procuraduría. La obligada acción que ejecutará la PGR constituye per se el reconocimiento pleno del gobierno federal a la sordidez con la que se “maneja y administra” la justicia en nuestro país. Se confirma que la justicia real se aplica favorablemente si se tiene para pagarla. Si no se cuenta con los recursos para ello, entonces se corre el riesgo de padecer un infierno, tal como lo vivieron las tres mujeres que fueron vituperadas por el abyecto sistema judicial, que está demasiado lejos de lo que demandan los mexicanos.

“Yo veo un México con hambre y con sed de justicia. Un México de gente agraviada, de gente agraviada por las distorsiones que imponen a la ley quienes deberían de servirla, de mujeres y hombres afligidos por abuso de las autoridades, o por la arrogancia de las oficinas gubernamentales…”, así lo alertó en 1994 el entonces candidato del PRI a la Presidencia, Luis Donaldo Colosio. Sólo pasaron 17 días después del memorable discurso en el Monumento a la Revolución cuando lo asesinaron en Tijuana. De ese tamaño es la cloaca que tocó y que sigue existiendo. Quizá por eso la justicia en México dista de ser pronta y expedita. Es, más bien, una inagotable mina de oro para muchos que no están dispuestos a dejar de explotarla.

Desde luego que México —a decir de especialistas y académicos— posee leyes a la altura de cualquier democracia avanzada. El problema estructural radica en su aplicación turbia, las más de las veces sujeta a intereses socio-económicos e incluso políticos. La discrecionalidad es un factor que rige en el sistema judicial; ello trae como consecuencia: impunidad, reincidencia y desigualdad, al tiempo de ubicar a nuestra nación muy distante de una democracia que sirva para el anhelado progreso del que tanto precisan los 120 millones de mexicanos.

En tanto no haya instituciones sólidas y respetables, cuya labor sea incontrovertible, la república mexicana no dejará de ser, en muchos aspectos, eso: un país bananero. Decirlo duele, pero es una verdad irrefutable. Está en las manos de la sociedad obligar a los órganos y a los integrantes que conforman el cuestionado y desprestigiado multicitado sistema judicial a cumplir estrictamente con tan delicada tarea.

Hoy nos congratulamos por la importante victoria de las tres mujeres originarias, y quienes se esforzaron para que a regañadientes se les hiciera justicia. La pregunta no puede evadirse: ¿Cuántas jacintas, albertas y teresas hay en las cárceles de México, condenadas a padecer el dantesco terror de la injusticia?

@BTU15

Reflexiones acerca del México surrealista: Andares Políticos, por Benjamín Torres Uballe

4 - febrero - 2017 | 5:00 am

benjamin2015Andares Políticos

Reflexiones acerca del México surrealista

Benjamín Torres Uballe

El amplio catálogo que ofrece la experiencia única de vivir en México nos permite presenciar, de primera mano, hechos que bien podrían ubicarse en el surrealismo. Como esta gran nación no existe otra en el mundo. Poseedora de una vasta cultura, de envidiables recursos naturales, de habitantes talentosos, trabajadores y generosos, hoy, sin embargo, aún permanece en el subdesarrollo y con la dependencia ancestral de un vecino nocivo y depredador: Estados Unidos.

Un primer elemento lo encontramos en el monto de las remesas enviadas el año pasado por nuestros paisanos desde la unión americana, que ascendió a 26 mil 900 millones de dólares. En contraparte, hoy la administración del presidente Enrique Peña Nieto debe tragarse ofensas y amenazas del desequilibrado patán que indignamente ocupa la silla presidencial en la Casa Blanca.

Las exportaciones manufactureras del país tienen como destino, en un 80%, la tierra de Abraham Lincoln. Ahí se acentúa la perversa dependencia y el desequilibrio manipulador. Han sido años de miopía y negligencia gubernamental, de rendir pleitesía a una nación poderosa que ha fincado parte de su desarrollo precisamente en la explotación de otras regiones, incluida la república mexicana. El agandalle es parte de una estrategia que le ha funcionado perfectamente.

Otro hecho es que parte de la tecnocracia que “administra” a México procura sus posgrados académicos en universidades de Estados Unidos. Ahí está el adoctrinamiento, la influencia gringa que —está visto— no es precisamente benéfica cuando se aplica en el país. Muchos de los actuales funcionarios peñistas están “endiosados” con el sistema estadunidense, algunos lo consideran una especie de paraíso social, económico y político. Nada más falso y pretencioso.

Pero las distorsiones de la realidad, del sentido común, se generan también desde el interior de este gran México. En días recientes, Andrés Manuel López Obrador, el dueño de Morena, afirmó que el partido Movimiento Ciudadano, de Dante Delgado, pertenece a lo que él llama la “mafia del poder”. De inmediato éste le contestó vía Twitter: “Frente a sus descalificaciones, Andrés, le reitero: No se confunda. En la vida, ser congruente es lo más importante. No traicione eso”.

Y desde luego que los argumentos de Dante Delgado son hilarantes. Cuando habla de congruencia, escupe hacia el cielo, pues finge olvidar convencionalmente que militó en el PRI —al igual que AMLO— y se benefició de lo que ello significa. Actualmente, y dizque en la “izquierda”, sigue gozando de las prerrogativas que le otorgan a Movimiento Ciudadano provenientes del erario, aportadas por los impuestos de los mexicanos que sí trabajan. Así, el surrealismo de los políticos nacionales que juegan a ser adalides de la patria. Y no son más que simples parásitos vividores.

No cabe duda, nuestra nación es un impresionante caleidoscopio donde encontramos de todo. Desde un despreciable gobernador veracruzano que saquea a su estado, desvía más de 35 mil millones de pesos e increíblemente anuncia su retiro del cargo en un noticiario televisivo para después huir sin que las autoridades hicieran algo por evitarlo. Efectivamente, la farsa y la protección son evidentes.

También cabe en esta reflexión la serie de embustes que a la sociedad disparan las instancias oficiales. En una supuesta etapa de austeridad, conocimos que el año pasado el gobierno gastó 12.2% más de lo presupuestado, es decir, 579 mil 884 millones de pesos (Reforma 31-enero-2017). El absurdo cotidiano no podía faltar en la quimera del equipo presidencial referente a la eficacia.

Y sin embargo, en la fantasía diaria que divierte o preocupa a los mexicanos, no cesan los actos grotescos que suelen regalarnos con manifiesta recurrencia una especie desagradable y repulsiva como lo es la fauna política en general. Trapecistas que brincan de un puesto público a otro para no perder los amplios beneficios del presupuesto y los rentables negocios que se pueden realizar al amparo de tales posiciones. Por ejemplo, las ridiculeces y exhibicionismo de un Arne aus den Ruthen —un pésimo imitador de Gerardo Fernández Noroña— que agrede a jitomatazos, o lanza pañales sucios a la sede del PRI nacional. De ese tamaño los argumentos del caballero Arne.

Tampoco escapan las ya recurrentes enmendaduras de plana que el Ejecutivo federal debe realizar a las leyes “analizadas y aprobadas sesudamente” por el incansable y eficaz Congreso mexicano. Como sucedió con parte de la controvertida ley anticorrupción, que pretendía absurdamente obligar a todos los trabajadores de una empresa que contratase con el gobierno a cumplir con su declaración patrimonial y de intereses. Algo similar se avecina con los afanes de censura del Ifetel.

Así desfilan algunas de las cosas en el escenario nacional entretanto un orate hitleriano sigue exhibiendo su ignorancia descomunal ante el mundo y cavando profundamente su tumba política. El repudio hacia el peliteñido fascista crece en la comunidad internacional y cotidianamente se afana torpemente en seguir haciendo enemigos. No hay duda, el tiempo le cobrará la factura.

Mientras eso sucede, en el torbellino de malas noticias para el país surge una alentadora: al momento de escribir esta columna —jueves por la tarde— el peso sigue recuperando terreno frente al dólar y ya se cotiza en 20.85 después de estar hasta en 22.65. Los mercados empiezan a digerir el “efecto Trump”, o lo que es lo mismo, “perro que la ladra no muerde”, aunque use peluquín.

@BTU15

De solidaridad, yerros, e imposiciones: Andares Políticos, por Benjamín Torres Uballe

1 - febrero - 2017 | 11:02 am

BENJAMIN2015Andares Políticos

De solidaridad, yerros, e imposiciones

Benjamín Torres Uballe

A raíz de las estúpidas agresiones del dictadorzuelo Donald Trump, los mexicanos nos hemos unido en un hecho que parecía imposible de llevarse a cabo: la defensa del Presidente de México.

El deterioro de la imagen presidencial y su equipo de trabajo se ha dado a grandes pasos. La desaprobación a la tarea del huésped de Los Pinos se ubica en niveles alarmantes. Diversas circunstancias conocidas por la opinión pública llevaron a ello: la desbordada corrupción en la administración peñista, la ‘Casa Blanca, el nefasto contratismo, la violencia, los millones de pobres, y una que destaca: la obstinación por imponer a sus amigos en puestos claves del gobierno.

Un ejemplo incontrovertible: la triada de los primos Cervantes. Humberto Castillejos Cervantes, consejero jurídico del Ejecutivo Federal; Raúl Cervantes Andrade, procurador general de la República y Alfredo Castillo Cervantes, titular de la Conade. Pero tampoco pasa desapercibido el favoritismo para el servil ex secretario de la Función Pública, Virgilio Andrade, hoy convertido por la gracia presidencial en director general del Banco del Ahorro Nacional y Servicios Financieros (Bansefi). Es evidente que a Peña Nieto le tienen sin cuidado las críticas por esta  “afición”.

Y tanto desestima dichos señalamientos que, -a pesar del alto costo que le implicará- la imposición de su primo Alfredo del Mazo Maza como candidato del PRI para gobernador del Estado de México, está en marcha. La desesperación por intentar conservar el control de la entidad –con todo lo que eso significa-, es al mismo tiempo una cuestión de orgullo para el grupo mexiquense.

México hoy sufre los embates demenciales de un tirano fascistoide, ante ello no queda otra opción que permanecer unidos ante la peligrosa esquizofrenia del hitleriano mandamás estadunidense.

No obstante, ello no debe interpretarse en modo alguno que, como sociedad, dejemos pasar las pifias del mandatario mexicano. Una cosa es que defendamos a ultranza lo que representa, lo cual no está a discusión, -vamos, hasta el propio Andrés Manuel López Obrador ha salido en la defensa- y otra que nos tornemos laxos de la noche a la mañana en asuntos que nos afectan y con los que diferimos.

Como el gasolinazo, que nos fue asestado de forma inmoral e injustificada y con los que nos amenazan para el resto del año. O con los abusos de la misma clase gobernante y de la alta y nociva burocracia. Bonos secretos y no secretos, las eternas prerrogativas, los infaltables negocios al amparo del poder y ciertos polémicos, además de reprobables, nombramientos públicos; con todo ello no estamos conformes y como población debemos seguir manifestándonos en contra.

De ahí que resulte sorprendente que con todo el abanico de yerros, el apoyo al presidente Enrique Peña Nieto en contra del tóxico republicano haya sido de forma prácticamente unánime. Pero no deben confundirse en Los Pinos. La solidaridad es obligada. Sin embargo, el círculo presidencial tiene muchas deudas con la población. Por ejemplo, no está solucionado el tema de Javier Duarte, y nadie cree que en el gobierno desconozcan el paradero del prófugo ex gobernador de Veracruz que saqueó al estado. Menos, que ignoren dónde está el otro pillo, Tomás Yarrington.

Resulta que el tema Trump es un “oportuno” distractor para ciertas penurias oficiales derivadas del alza a los combustibles y al gas LP y por el hartazgo de los mexicanos hacia la clase política en general. En los próximos días el anuncio de un nuevo gasolinazo puede exacerbar las profundas molestias existentes en los consumidores de gasolinas por otro aumento y la consecuente cadena de alzas a no pocos productos de la canasta básica, aunque las autoridades insistan en negarlo.

Intentar confundir convenencieramente la lealtad de los mexicanos hacia la patria es un error monumental. Defenderla de los intereses oscuros y perversos del “peliteñido” Donald Trump, está en el corazón y amor de cada connacional. Mas el país debe seguir adelante sin importar lo inextricable que parezca la ruta que conduce a la frontera norte de la república mexicana.

Hoy, es irrefutable, México precisa estar unido, mostrarse como la nación poderosa que conforman millones de mexicanos trabajadores, honestos, leales y generosos que no dejarán de apoyar al presidente constitucional de esta gran tierra azteca, pero que tampoco dejarán de exigirle un cambio sustancial en la manera de gobernar a 120 millones de ciudadanos, pues hoy los resultados han sido insuficientes, mediocres y en algunos casos francamente ofensivos.

Viva este maravilloso México de tan corta memoria cuya grandeza está basada en sus habitantes y el esplendor de su vasta historia y que ningún abyecto gringo patán fascista manchará con sus ideas retrógradas, por más que se asuma como un auténtico pistolero del viejo oeste.

ELIMINAR SENADORES Y DIPUTADOS PLURINOMINALES

Durante las reuniones plenarias de los legisladores del PRI, celebradas este lunes, el dirigente nacional del tricolor, Enrique Ochoa Reza, propuso eliminar 100 diputados y 32 senadores plurinominales. También, evitar el inminente gasolinazo de febrero.

La debacle priista en el proceso electoral de junio pasado, lo obliga a poner sobre la mesa temas que resulten rentables en las próximas elecciones. La desesperación es mucha y se entiende.

Sólo hay que informarle al ex director de la CFE –de donde salió muy bien liquidado- que su propuesta en el caso de los diputados es una promesa incumplida de su jefe, el presidente Enrique Peña Nieto.

@BTU15

Fascismo, el huésped de la Casa Blanca: Andares Políticos, por Benjamín Torres Uballe

23 - enero - 2017 | 7:40 am

BENJAMIN2015Andares políticos

Fascismo, el huésped de la Casa Blanca

Benjamín Torres Uballe

“Pobre de México, tan lejos de Dios y tan cerca de los Estados Unidos”

Porfirio Díaz

“Caminemos juntos en medio de esta oscuridad y, con cada paso, sepamos que no tenemos miedo y que no estamos solos”, dijo la popular cantante Madonna al tomar la palabra durante la marcha de las mujeres celebrada en Estados Unidos y que se extendió a diversas ciudades del  mundo, en repudio a “míster peluquín”, Donald Trump, convertido el viernes pasado en presidente.

La descripción de la Chica Material queda como anillo al dedo para entender lo que le espera a la sociedad estadunidense y al mundo: una terrorífica era colmada de penumbras, merced a un fascista que representa a uno de los sectores más lesivos y poderosos de la unión americana, ése al que el Premio Nobel de Economía, Joseph E. Stiglitz, describe atinadamente como el “uno por ciento” y que se apropia de la cuarta parte de  los ingresos anuales de aquella nación.

“Si hablamos de patrimonio, en vez de ingresos, ese uno por ciento controla el 40 por ciento”, acota Stiglitz en su libro La Gran Brecha, donde fustiga con extrema dureza los abusos de esa clase dominante de nuestro vecino del norte. Hoy, uno de esos integrantes ha llegado de manera increíble a instalarse en la Casa Blanca para terror de la humanidad.

Quienes torpemente creyeron ilusoriamente en la falaz retórica de Trump para votar por él, no tardarán en darse cuenta del monstruo que empoderaron. Un ignorante como “míster peluquín” está convencido de que su país y el mundo en general pueden “manejarse” como un negocio. Que sin más puede descalificar a todo aquel que se atreva a disentir de su verdad, que puede llamar mentirosos y deshonestos a todos los medios de comunicación y declararles la guerra.

El controvertido republicano se ha embarcado en un viaje de aguas turbulentas, llevando consigo a la ciudadanía que gobernará. No obstante, una gran parte de esos viajeros forzosos no está dispuesta a seguir de manera tersa las locuaces y peligrosas decisiones del ahora líder norteamericano. Es decir, la sociedad a la que pretende dirigir Trump está dividida al máximo.

Por eso las manifestaciones de rechazo a un tipo que de política sabe nada, que la deshonra absolutamente —si eso es posible—, que de entrada se ha confrontado con otras potencias, que ha insultado reiteradamente a quienes piensan y son diferentes, y que ha usado la amenaza como su mejor argumento para amedrentar. Sin embargo, tras esa piel de espurio nacionalista, yace a flor de piel su verdadero rostro: el de fascista recalcitrante, y que hace recordar al nazismo y al repudiado Ku Klux Klan. De ahí el peligro de un dictadorzuelo que amenaza la frágil paz mundial.

Ante el peligro que “míster peluquín” representa para la preservación de la convivencia mundial en todos los órdenes conocidos, es que nació de forma espontánea una especie de unidad anti-Trump, para frenar las acciones lesivas de un demagogo que pareciera no estar completamente en sus cabales. Paradójicamente, está visto que en el mundo se está construyendo velozmente  un “muro” para combatir  la diarrea verbal de Donald Trump, que ya ha causado mucho daño. No creemos que este perverso mandatario haga “huesos viejos” en Washington. La repulsa es prácticamente unánime. No tardarán en llegar las consecuencias.

Bien lo declaró en alguna ocasión el insigne escritor mexicano Carlos Fuentes: “los actos de los locos en ocasiones superan a los de los hombres cuerdos”. Hoy es la mejor ocasión para comprobarlo. Lo que preocupa a millones de seres humanos en el planeta es que un demente racista como Donald Trump, con el control de armas nucleares, puede generar una hecatombe de efectos inimaginables. De esa dimensión es el peligro inminente con “míster peluquín”.

México, por su parte, parece ser el sparring favorito de Trump, y ya se resienten desde hace semanas los daños por ello. Nuestra economía —en especial el peso— ha sido severamente afectada, por la incontinencia oral y terrorismo tuitero del milloneta republicano. La alta dependencia de nuestra nación respecto a los Estados Unidos la hace particularmente frágil ante las agresiones, ofensas y amenazas del autoritario bicharraco, que ostenta desde el viernes pasado el poder estadunidense.

Con un inexperto canciller, la administración peñista intentará suavizar el pernicioso impacto del infierno llamado Trump. Aunque no vemos cómo lo pueda lograr, sinceramente deseamos que tenga éxito y pueda construir una especie de dique que aminore las perversidades y locuras de “míster peluquín”, antes de que nos empiecen a llegar los miles de connacionales deportados.

RENUNCIARON A FIDEL HERRERA BELTRÁN

Mediante  un “suspicaz” y escueto comunicado dominguero, la Secretaría de Relaciones Exteriores informó de la “renuncia” del ex gobernador de Veracruz, Fidel Herrera Beltrán, a la beca VIP que gozaba desde el 19 de octubre del 2015 al frente del Consulado de México en Barcelona, España.

El priista ha sido señalado de diversas conductas “inapropiadas” durante su gestión. La más reciente fue hecha por la actual administración jarocha del panista Miguel Ángel Yunes Linares ante la PGR por el caso de las medicinas pirata suministradas durante su gestión.

Lo anterior es, sin duda, el intento desesperado del gobierno del presidente Enrique Peña Nieto por intentar frenar la debacle del priismo, previamente a los procesos electorales de este año y el próximo. ¿No sería mejor que primero entregaran a Javier Duarte de Ochoa?

@BTU15

Entiendan: no fue gasolinazo, sino una “circunstancia”: Andares Políticos, por Benjamín Torres Uballe

17 - enero - 2017 | 10:49 am

benjamin2015Andares Políticos

Entiendan: no fue gasolinazo, sino una “circunstancia”

Benjamín Torres Uballe

En una entrevista televisiva, el secretario de Hacienda, José Antonio Meade, insistió este lunes que el gasolinazo no fue tal, sino una “circunstancia”. Durante las justificaciones, el funcionario insistió una y otra vez que el factor causal del alza a los combustibles es externo. Para Meade, el aumento en los costos internacionales de esos energéticos y el encarecimiento del dólar son los culpables.

Desconocemos cuántos millones de mexicanos, de todos los sectores sociales afectados por la referida “circunstancia” pudieran estar de acuerdo con el encargado de las finanzas nacionales.

Resulta innegable que las dos variables señaladas por el titular de Hacienda incidieron definitivamente en la decisión de asestar el gasolinazo. No obstante, desde luego que no son las únicas. Exprimir a Pemex hasta habérselo acabado es otro elemento que no se puede obviar. Tampoco el enorme y desproporcionado incremento en la deuda externa que alcanzó niveles peligrosos y de lo cual ya alertaron desde hace tiempo diversas calificadoras en el mundo.

Como se ve, intentar achacar los motivos del mencionado gasolinazo sólo a elementos exógenos es tendenciosamente parcial. El pobre crecimiento económico nacional, más la exorbitante deuda (50% del PIB), aunados al pernicioso derroche y la corrupción gubernamental, junto con la añeja y peligrosa dependencia de los Estados Unidos, forman un conjunto de hechos cuyo manejo y control es responsabilidad absoluta del gobierno y que también forman parte del lesivo coctel del gasolinazo.

Incluso existen acontecimientos evidentes que han incidido quizá en menor medida, pero no menos importante. La falta de un estado de derecho auténtico, el infierno que la población debe soportar cotidianamente con los niveles de violencia imperantes en la mayor parte del país, una burocracia patológicamente obesa e ineficiente y los eternos abusos de la clase política están conectados irremediablemente de alguna manera a la aplicación del multicitado gasolinazo.

Bien lo ha definido el propio Consejo Coordinador Empresarial (CCE) —por cierto, uno de los firmantes del Acuerdo para el Fortalecimiento Económico y la Protección de la Economía Familiar—: “Hay un elemento común en las movilizaciones y protestas que se han dado en todo el país por parte de los más diversos sectores y grupos, suscitadas por los aumentos en los precios de la gasolina: el elemento común es el hartazgo frente a la corrupción y el dispendio en el manejo de los recursos públicos en México; el clamor para que haya un cambio efectivo y a fondo en ese sentido”. No hay vuelta de hoja. El aumento de las gasolinas es multifactorial. Está a la vista.

Por eso resulta poco creíble la teoría —en virtud de que no se puede comprobar de manera fehaciente— de que es una “circunstancia” la que nos recetó el incremento y que, además, está circunscrita al encarecimiento de la gasolina que se importa y a la tendencia alcista de la divisa verde. La versión y los argumentos oficiales no checan con la realidad que hoy nos golpea sin piedad.

Y no puede llamarse “circunstancia” al conjunto de omisiones, descuidos, ineficacia y avalancha de corruptelas y derroche que nos “obsequia” de manera persistente la actual administración federal, y las que le precedieron. Por lo tanto, aunque se le cambie de nombre al gasolinazo, las causas reales que lo provocaron están a la vista de todos. Negar la realidad no la cambia en modo alguno.

Una mejor actitud del gobierno federal sería reducir de forma estructural los excesos presupuestales y eliminar los vergonzosos privilegios —que rayan en la inmoralidad— de la alta burocracia, legisladores, directores de organismos públicos, los ministros de la SCJN y del TEPJF, así como de los abusivos señores del INE, empezando por su consejero presidente.

Así que resulta ocioso adornar las excusas con palabras que simplemente están de más. A las cosas hay que llamarlas por su nombre. Es un buen comienzo. La gente está saturada de la insufrible demagogia y los deslumbrantes tecnicismos que no hacen sino exasperar el repudio y exacerbar el hartazgo de la sociedad, cansada de cuanta arbitrariedad se le ocurra a la clase gobernante.

Fingir que no se tiene culpa en la zigzagueante conducción del país en nada ayuda. Jugar al “yo no fui”, al “es culpa del otro”, sólo confirma la percepción de los habitantes de este maravilloso México: la administración peñista no sabe con precisión lo que está haciendo, y en esa ignorancia nos está llevando a todos al despeñadero. Por lo pronto hoy, por la “circunstancia”, a los ciudadanos de a pie nos está costando más abastecer el tanque de nuestro auto compacto, pagar el taxi, las tortillas, el huevo, la carne, el pan y ver cómo el dólar llega a 22 pesos.

@BTU15