El poder de la pluma / Luis Kaim Gebara / Nada para nadie, todos juegan

28 - mayo - 2018 | 1:25 pm


El poder de la pluma

Luis Kaim Gebara

Nada para nadie, todos juegan

Nos estamos acercando al final de este proceso electoral, donde el denominador común han sido las denostaciones de los candidatos que ya convirtieron a este país en un ring, en el que todos luchan contra todos y que lo único que queda claro es que fallaron los candidatos independientes.

Tal fue el caso de la renuncia de Margarita Zavala. El Bronco por su parte, está aferrado en seguir, pero ya sin ninguna fuerza y evidenciando una estrategia que lo llevará a un final complicado que de no renunciar él, lo tendrán que renunciar las autoridades electorales por todas las fallas legales que ha cometido desde su registro y que si lo han dejado hasta ahora quizá, ha sido para darle color a las campañas que no han pasado de ser grises.

En estas fechas ya la ciudadanía se ha dado cuenta que ha sido manipulada con números que no concuerdan con la realidad.

Recientemente hemos visto como los partidos políticos y sus candidatos se han dedicado a manejar la percepción a su antojo. Las grandes convocatorias a los mítines han quedado al descubierto, pues si bien, algunas personas van por gusto, muchas más lo hacen por necesidad sin saber a qué van ni a qué candidato van a apoyar.

Eventos que solo sirven para que los candidatos se tomen fotos y la televisión muestre los “grandes conglomerados”, aunque la realidad marque cosas totalmente distintas. Toda esta manipulación y el reflejo en las encuestas, lo único que han logrado, es que a la hora de la verdad, cuando los votos se deban contar, resulte que las cifras que se manejaban en las encuestas y el arrastre de gente que decían tener, no era real.

Qué triste se ven las cosas para aquellos candidatos, sobre todo en la presidencial que no les alcancen los números para vencer pero más, convencer.

Andrés Manuel López Obrador es un caso patético, está envuelto en los susurros que le hablan al oído y le dicen que es el único bueno, casi un Dios, pero, ¿aguantará la realidad de los números fríos que arrojaran los votos depositados en las urnas el primero de julio? Si no le favorecen, ¿Respetará los resultados y se irá a su rancho?

Ricardo Anaya soportará verse solo cuando los números que dice tener no sean los que en realidad tiene y que la honestidad que presume se vea exhibida cuando se vaya quedando aislado, producto de las traiciones que en el transcurso de su corta vida ha sembrado.

José Antonio Meade logrará salir adelante de aquí al primero de julio, cuando se perdió demasiado  tiempo al principio de su campaña y podrá darse cuenta que como diría López Obrador fue producto de un complot de alto nivel. ¿Le alcanzará el tiempo para dejar atrás a Ricardo Anaya? Hoy después de su relanzamiento Meade ya mantiene un segundo lugar pero requiere de más margen para poder alcanzar a AMLO quien ya se empieza a enfrentar con sus números reales, que todavía le dicen, que va en primer lugar pero no con el margen de las encuestas, sino difícilmente con un 8 a 10 por ciento.

René Juárez le está suministrando el aceite necesario para lograr que la poderosa maquinaria priista arranque.

No hay que perder de vista que López Obrador basó su estrategia en las encuestas, sin pensar que la muestra de ellas era muy pequeña y las realizaban en lugares elegidos por quien las paga. Hoy, vemos que a López Obrador no le alcanzan los números pues nunca pensó o no quiso pensar, que hay un 50 por ciento de voto anti peje sin tomar en cuenta el porcentaje de indecisos que cada día se incrementa y que toman la decisión 10 minutos antes de votar y algo muy importante que debe tomarse en cuenta, el voto oculto, que es cuando las personas encuestadas prefieren no dar a conocer su preferencia.

La realidad la tendremos por el voto en las urnas, números que ya empiezan a poner nervioso al hombre de Mácuspana que ve cómo se derrumban sus castillos de arena que le ha contruido el equipo que dirigen su esposa y sus hijos y que no dejan de manipular las encuestas.

A 30 días del final del proceso electoral, los 3 candidatos tienen la posibilidad de triunfar. Ojalá el despertar a la realidad no los lleve a tomar decisiones equivocadas por el bien del país.