El poder de la pluma / Si Anaya y Meade dejaran de pelear el segundo lugar…

23 - abril - 2018 | 7:52 pm


El poder de la pluma

Luis Kaim Gebara

Si Anaya y Meade dejaran de pelear el segundo lugar…

 

Por fin llegó el día del debate y asistieron los cinco candidatos como soldaditos marchando. La pregunta que al finalizar éste, todos o casi todos nos hicimos fue ¿quién ganó el debate?

Para declarar un ganador es necesario esperar los resultados de las primeras encuestas, pues ganador, será aquel que mueva los resultados a su favor, sin embargo, si estaremos en posibilidades de hacer un análisis sobre lo que se vio.

Vimos a un Ricardo Anaya muy fresco dominando el escenario, muy bien preparado por sus asesores; hasta parecía que todas las preguntas ya las conocía o eran parte de la chamba que hizo su equipo para darle un sinfín de posibilidades de preguntas con sus respuestas.

Se vio seguro de sí mismo y muy disciplinado, una vez más logró demostrar que no improvisa y que todo lo estructura antes de un evento, lo cual vimos y comprobamos en el debate.

En contraste, vimos a un Andrés Manuel López Obrador titubeante, y muy nervioso lo que haría pensar, que no se preparó lo suficiente para el debate o que realmente no tiene capacidad para responder.

Tiene a su favor el porcentaje que lo ha mantenido en el primer lugar de las encuestas y se dedicó sólo a administrar su tiempo para que terminara lo más pronto posible y no verse afectado por sus deficiencias para expresarse.

Su equipo no lo preparo lo suficiente o a él no le interesa comunicarse en ese tipo de eventos, en donde contestar con ocurrencias en lugar de ayudarlo lo perjudica, sin embargo, él dirigía su mensaje a su grupo de voto duro que ha creado a través de los años y que diga lo que diga y como lo diga le aplauden. Se logró molestarlo con el bombardeo que le hicieron los demás, pero eso debería saberlo, pues el que va arriba en las encuestas siempre debe prepararse para todo.

López Obrador dejó un mal sabor de boca a propios y extraños independientemente de que continúe en el primer lugar. Le faltó dominio del escenario y las cámaras lo remataron enfocándolo cuando parecía que el azúcar se le había subido y lo estaba afectando con un sueño incontrolable. Si no fue eso o algo parecido, entonces sí es de cuidado para sus asesores, sobre todo para aquellos que lo siguen surtiendo de ocurrencias que ya lo hacen verse mal.

¿Qué pasó con José Antonio Meade?, el sí cumplió con disciplina los consejos de sus asesores, pero le faltó dominar su voz, es demasiado monótona y a veces padece de falta de contundencia en su hablar. Posiblemente el problema este en que no usa verbos duros para apoyarse y llega a veces a aburrir a su auditorio.

No es culpa toda de él, sino de los jilgueros que lo rodean y no le dicen lo que debe conocer. Materia gris le sobra igual que su honestidad y su gran conocimiento de la situación del país, su límite es que carga a cuestas una serie de personajes que han arrastrado a todos los niveles casos de corrupción.

A los tres les quedan dos escasos meses para remontar lo que aparezcan en las encuestas, difícil sí, pero no imposible.

Margarita Zavala tuvo un papel destacado en el debate, su problema o su ventaja es que a los otros tres no les importaba lo que dijera y pudo dar a conocer algunas propuestas. El bronco quiso irse por el lado de la emotividad y parece que después no le fue nada bien, de todas maneras no estorbó y sí alegró la discusión.

En general, todavía se pueden mejorar estos formatos para conocer los “cómos” de las propuestas.