El poder de la pluma / La moneda está en el aire

18 - abril - 2018 | 9:49 pm


E l poder de la pluma

Luis Kaim Gebara

La moneda está en el aire

Esta semana ha sido de grandes contrastes. Por un lado, los candidatos a la presidencia de la República ya muestran nerviosismo que no han podido ocultar; por ejemplo, Meade tiene una losa sobre su espalda que por ratos lo dobla y de inmediato sus muy cercanos colaboradores le dan oxígeno para no decaer en el buen ánimo que ha estado mostrando hasta la semana pasada. Meade, tiene en su esposa el apoyo para inyectarle el oxígeno que necesita. Al aceptar ser candidato de la coalición Todos por México que forman PRI-PVEM-Nueva Alianza, sabía a lo que se iba a enfrentar y no puede sentirse engañado.

Muy difícil debe ser para el candidato lograr entender a los priistas que por más que hablan de unidad no se ve por ningún lado. Hacia el exterior juran y perjuran que lo apoyan y al interior hablan como si ya no hubiese nada que hacer, derrochan pesimismo y de no lograr una mejoría en las encuestas, son capaces de autoflagelarse, y lo que es peor trasmiten el sentimiento de derrota.

En ningún momento se le ha notado al candidato de esta coalición el sentimiento de derrota por el contrario día a día sigue luchando por avanzar a pesar de muchos priistas vencidos sabe que todavía hay un buen número de indecisos que pueden modificar su preferencia y a ellos se está dirigiendo, aunque sin descuidar la difícil tarea de convencer a una parte del priismo que no asimila que sus líderes no sean de cuño tricolor.

Ricardo Anaya ha mostrado que a lo mejor por su edad trae suficiente energía y obviamente derrocha optimismo a pesar del golpeteo tan duro que ha recibido por no saber o no poder explicar sus inversiones inmobiliarias. Sin embargo sus dotes de buen orador y su capacidad tecnológica lo ayudan mucho.

El puntero Andrés Manuel López Obrador se le nota ya preocupado, pues sabe que los días que siguen para él serán muy difíciles. Ya se le cayó el tema del Aeropuerto por su misma terquedad, no supo medir una vez más que nada es para siempre y hoy ya no sabe cómo salir del socavón en el que se metió. Su asesor económico, Ponchito Romo, se hizo más pequeño que de costumbre ante la embestida del hombre más rico del país y tercero o cuarto del mundo, Carlos Slim, quien logró lo que muchos no pudieron hacer, atarantar a Andrés Manuel López Obrador en un momento tan crítico como es la cercanía del debate del próximo domingo. Hoy, ha mostrado que su peor enemigo es él mismo y sus consejeros de almohada; para Ebrard y Romo ya es muy difícil lograr recuperar la seguridad en el mismo.

Si a López Obrador lo acorralan en las cuerdas podrá llegar a perder entre 5 o 7 puntos, lo cual sería mucho pues empezaría su decadencia. No es nada fácil lograr lo anterior sin embargo tampoco es imposible.

Aunado a lo anterior a AMLO ya en muchos casos lo contradice su misma gente, como es el caso de la ministra en retiro Olga Sánchez Cordero a quien le ofrecieron en caso de ganar López Obrador, convertirse en la próxima Secretaria de Gobernación, quién recientemente declaró en una entrevista al periódico El Universal, que López Obrador no va a cancelar la Reforma Energética. Declaración que no coincide con lo expresado por AMLO y contradice sin duda lo que en innumerables veces ha dicho al grupo de los “duros”.

En el debate de este domingo el cual tendrá de moderadores a Azucena Uresti, Dennise Maerker y Sergio Sarmiento, no podrá, y cuando se sienta acorralado dará la única respuesta que acostumbra “no caeré en provocaciones”, sin decir nada más.

Además de los asistentes estará siendo visto y escuchado por propios y extraños donde tendrá que ser muy preciso en sus respuestas. Sin duda, la moneda está en el aire y este domingo todo puede suceder, habrá que estar pendientes.