Katherine Anne Porter: CULTURARTE, por Lorena Ruiz

16 - mayo - 2017 | 11:34 am


CULTURARTE

Lorena Ruiz

Katherine Anne Porter

Katherine Anne Porter nació un 15 de mayo de 1894. Adquirió de manera autodidacta la mayor parte de sus conocimientos. Desde 1921 hasta 1927 vivió en Nueva York. Durante ese tiempo pasó también temporadas en Europa y en México, nuestro país le interesó hasta inspirarle varias narraciones e influir escribiera, un estudio sobre artesanías.

En 1934, publicó su primera novela corta, “Hacienda”, a la que siguieron “Vino de mediodía” y “Pálido caballo, pálido jinete” (1939). Dueña ya de un cierto prestigio, vivió durante muchos años en Santa Mónica, California. Impartió cátedra de literatura en la Universidad de Stanford y numerosas conferencias en la de Chicago. Nunca se apresuró a publicar, lo cual queda claramente expuesto en Los días anteriores (escrito en un lapso de tres décadas) donde reúne algunas de sus vivencias más trascendentes.

Consideraba a la publicidad innecesaria, por lo que nunca consiguió ser una de las novelistas más leídas de su patria. No obstante, su influencia fue mayuscula en autores más jóvenes. Con el conjunto de sus novelas ganó el Premio Pulitzer en 1966 y fue electa a la Academia Americana de Letras. En 1967, obtuvo el máximo trofeo que otorga el Instituto Nacional de Arte y Literatura en Norteamérica y, a partir de entonces, delicada de salud, se recluyó en una casa cercana a la ciudad de Washington.

El poder narrativo de Katherine Anne Porter apareció desde sus primeros textos, donde con un gran dominio del estilo y del idioma acumula detalles descriptivos para pintar una situación determinada en la que atrapa a sus lectores irremediablemente.

Muchos de sus cuentos primerizos aluden a México. Las narraciones más autobiográficas pintan conflictos matrimoniales, se caso en dos ocasiones, con Eugene Pressley —oficial del servicio exterior—, y con Albert Erskine, editor de Southern Review. Y los más famosos: “Pálido caballo, pálido jinete y Calabazas” plasman la ansiedad, el miedo y las pasiones diversas que trae consigo la cercanía de la muerte.