Reforma energética beneficiará a ciudadanos con baja de combustibles

10 - enero - 2016 | 6:37 pm


Person filling gas tank

México, 10 Enero

Por primera vez en la historia reciente del país, gracias a la reforma energética es posible que disminuciones en los precios de los combustibles de referencia internacional puedan reflejarse en los precios de los combustibles mexicanos en beneficio de los ciudadanos.

La Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) destacó que el Ejecutivo Federal decidió proponer en el paquete económico para 2016 un esquema que permita que los precios de los combustibles puedan moverse de manera más similar a lo que se vería en un mercado libre.

Ello, como parte de la transición hacia un mercado completamente liberalizado para los combustibles, como lo contempla la reforma energética, agregó la dependencia federal en el Informe Semanal de su Vocería.

De acuerdo con ésta, explicó, México iniciaría una liberación gradual del mercado de combustibles automotrices, para que partir de 2018 exista en México un mercado abierto a la libre competencia, como el que se observa en la mayoría de los países del mundo, en donde los precios se determinan de acuerdo a las condiciones de mercado.

Así, con los cambios aprobados por el Congreso de la Unión a la Ley del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS), a partir del 1 de enero de 2016 se aplica un nuevo esquema de precios para las gasolinas y el diésel, fijando un precio máximo (Pmax) que refleje las fluctuaciones del precio de referencia internacional (Pref. Internacional).

De esta forma, a partir de 2016 se comenzarán a observar algunas características de un mercado liberalizado de combustibles, permitiendo fluctuaciones de acuerdo a patrones estacionales de consumo.

Dicho precio se calculará con base en la siguiente fórmula: Pmax*> Pref. Internacional + Margen2 + IEPS3 + Otros conceptos, mencionó la SHCP.

En consecuencia, cada mes de 2016 se estará actualizando el precio máximo para los combustibles de acuerdo al resultado de la fórmula anterior, precisó.

Subrayó que para limitar la volatilidad de los precios, se estableció también una banda para las fluctuaciones de precios de los combustibles, de forma que se acoten los movimientos al alza y a la baja.

Es decir, si bien la fórmula para el precio máximo pudiera dar como resultado un precio sustancialmente mayor o menor que los actuales, como máximo el precio podrá subir al techo de la banda, o disminuir al piso de la misma, explicó.

La banda de precios máximos de las gasolinas y el diésel para 2016, determinado por la SHCP, fue publicada en el Diario Oficial de la Federación del 24 de diciembre pasado, y establece que durante 2016 los precios máximos mensuales sólo podrán aumentar o disminuir en una proporción referenciada a la inflación esperada para 2016 (3.0 por ciento), respecto de su precio observado en 2015.

Adicionalmente, se adecuó el esquema tributario que aplica al sector para hacerlo congruente con el nuevo entorno del mercado, mencionó la Secretaría de Hacienda.

Así, se adoptó impuesto de cuota fija a los combustibles automotrices, como el utilizado en la mayoría de las economías y, con ello, el impuesto dejó de estar referenciado al desempeño y costos de Petróleos Mexicanos (Pemex), como ocurría en el pasado.

Esto permitirá que Pemex y nuevos participantes coexistan en el mercado en igualdad de condiciones, además este esquema brinda certeza para atraer nuevas inversiones de mediano y largo plazos, lo que redundará en condiciones de competencia en beneficio de la sociedad mexicana, resaltó.

Como resultado de lo anterior, añadió la dependencia, en enero de 2016 inició la aplicación del nuevo sistema de precios y régimen fiscal de las gasolinas y el diésel, con lo cual los precios de estos combustibles disminuyeron por primera vez en la historia reciente de México.

El precio máximo al público de la gasolina magna ahora es de 13.16 pesos por litro, 41 centavos por litro menor al precio de 2015; el de la gasolina Premium se ubica en 13.98 pesos por litro, 40 centavos por debajo al del año pasado, y el del diésel durante enero será de 13.77 pesos por litro, un descenso de 43 centavos.

En cuanto al régimen fiscal, la Secretaría de Hacienda el impuesto a los combustibles automotrices (IEPS) es de un monto fijo por litro, igual que en la mayoría de los países.

Además, se mantiene el esquema de homologación que ha venido funcionando en las ciudades de la frontera norte, evitando que haya una diferencia sostenida en los precios entre México y Estados Unidos, expuso.

De esta manera, abundó, en 2015 se pasó de un modelo de precio único a un modelo de precio máximo, y en 2016 ese precio máximo comenzará a fluctuar –en un rango acotado– de forma consistente con los precios internacionales de los combustibles.

Adicionalmente, desde el 1 de enero de 2016 se permite la entrada de franquicias distintas de las de Pemex en México.

Asimismo, a más tardar el 1 de enero de 2017, el sector se abre a las importaciones de todo tipo de combustibles, a partir de cuándo los consumidores mexicanos podrán comprar marcas de gasolinas distintas a las que produce o importa Pemex.

Con ello, señaló la SHCP, se espera que para 2018 el mercado de combustibles en México se encuentre plenamente liberalizado.

Resaltó que el proceso anterior, permitirá aumentar la eficiencia en toda la cadena de producción, desde la refinación, el transporte y las estaciones de servicio y que ello conduzca a mejores opciones para los consumidores.

La Secretaría de Hacienda precisó que cada mes, cuando informe los precios máximos al público de las gasolinas y el diésel, dará a conocer la memoria de cálculo que detalle las fuentes de información y la metodología aplicada.

 

 

 

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