El más allá para los mayas
Lorena Ruiz
El más allá, también llamado ultratumba, la otra vida o la vida tras la muerte, es un término genérico que hace referencia a la idea de que habría una continuación de la existencia después de la muerte. Según creencias populares de la gran mayoría de culturas humanas, esta continuidad se realizaría en un propuesto mundo espiritual más allá del mundo.
Sólo se tiene certeza de que algún día, todos, absolutamente todos los seres que habitan la Tierra, morirán. Proceso natural que llega a trastornar la conciencia de algunos cada vez que se piensa en la muerte; seguido por el cuestionamiento del cómo y en qué momento. Respuestas que, afortunadamente, no se tienen.
Para la cultura maya la muerte y la vida son parte de un ciclo que mantiene la armonía entre las energías de la Tierra, la luz y la oscuridad. Los antepasados mayas tenían la creencia de que la muerte es un proceso que lleva al difunto a un mundo diferente; mientras el cuerpo es enterrado, el alma por fin conoce la libertad y emprende un viaje de cuatro a cinco años para llegar al inframundo: Xibalbá, “lugar de los desvanecidos”.
De acuerdo con la mitología maya, es un mundo subterráneo gobernado por las deidades de la enfermedad y la muerte: Hun-Camé y Vucub-Camé.
La leyenda cuenta que un día Hun-Hunahpú -dios de la fertilidad- produjo un sonido estremecedor, lo que molestó a los señores de Xibalbá y llevó a Hun-Hunahpú y su hermano, Vucub Hunahpú, a descender al inframundo para disculparse, pero fueron rechazados, torturados y sacrificados. Años más tarde los hijos de Hun-Hunahpú y Vucub Hunahpú volvieron al inframundo para vengar a sus padres, poniendo fin a los señores de Xibalbá. Lo que dio origen a la creación del hombre.
Creían que, una vez muerto el cuerpo, si el espíritu lograba desvanecerse y entrar por medio de un suspiro en la boca de una mujer embarazada, podía tener la oportunidad de reencarnar en otro ser y así iniciar un nuevo ciclo.
Para los mayas, el cosmos estaba formado por tres estadios: el cielo, la Tierra y Xibalbá. La Tierra simbolizaba la dualidad, el origen de la vida y de la muerte.






Comments
Powered by Facebook Comments